Amar, admirar y respetar: el verdadero reto de ser ARMY en el regreso de BTS

Publicado el 9 de enero de 2026, 10:00
Miembros de BTS

Por: Mónica Sánchez

 

 

Inicia 2026, y este año marca el regreso oficial de BTS como grupo, una noticia que alegra a millones de personas alrededor del mundo.

Cuando comienza un nuevo año, solemos pensar en propósitos, metas o simplemente sentimos un impulso renovado por hacer cosas distintas, después de una “limpieza” literal o simbólica de aquello que ya no nos aporta bienestar.

Miembros de BTS en una sala de ensayos en HYBE

¿Cómo podemos aplicar esto al regreso de BTS?

Evidentemente, el deseo de que sea exitoso y de que anuncien un nuevo tour está presente. Todas y todos estamos atentos a cada nueva noticia relacionada con ese tema. El cierre de 2025 fue maravilloso: lleno de lives y sorpresas que nos permitieron sentir ese regreso cada vez más cerca.

Ellos siete están haciendo lo que les corresponde… y lo están haciendo muy bien. Ya grabaron canciones, los vemos en el salón de ensayos, han comentado que comenzaron a practicar coreografías y, seguramente, han hecho muchas más cosas que ni siquiera imaginamos —como siempre—. Y cuando decidan revelarlas, con toda seguridad serán extraordinarias, como suele ocurrir con cada nuevo álbum.

Pero las fans, ARMY… ¿Qué tal vamos con nuestra parte?

Si hacemos un recuento honesto, llegaremos a 2026 bastante menos preparadas.

En las últimas semanas se estrenó el K-drama My Idol, que causó gran revuelo por la forma en que retrata el comportamiento de algunas fans: invasivas, irrespetuosas, convencidas de tener derecho a exigir algo “por todo lo que han dado”.

Afortunadamente, no todas las fans se comportan así. De hecho, hay muchas que representan perfectamente lo que significa admirar desde el respeto, donde la admiración no cruza límites ni pierde de vista la humanidad del otro.

Sin embargo, esa línea parece desdibujarse cada vez más. Yo no escucho a otros grupos coreanos fuera de BTS, así que el fandom con el que tengo mayor experiencia es ARMY. No conozco otros de primera mano, aunque imagino que dinámicas similares se repiten en distintos espacios.

Es muy común leer que ARMY es el fandom más grande del mundo, y todo indica que así es. Pero entonces surge la pregunta: ¿Qué implica realmente ser el fandom más grande del mundo? ¿Más siempre es mejor?

En este caso, ese “más” parece volverse inestable. Cuanto más grande es el fandom, más se diluye lo que significa ser ARMY, y cuanto más crece, menos control parece haber.

Imagen promocional del K-drama MY IDOL

En redes sociales, tristemente, encontramos cada vez más situaciones similares a las que muestra My Idol, experiencias por las que han tenido que pasar los miembros. Sin darnos cuenta, caemos en una frase que el drama plantea de forma cruda: “a los fans no les interesa el ser humano, les interesa el idol. Esto se refleja en las reacciones inmediatas a cada movimiento: todo lo que dicen, hacen, comentan, usan, escuchan o incluso miran los miembros de BTS se convierte en contenido.

Todo —absolutamente todo— parece un pretexto para publicar. Lo de menos es si la información es real o verídica (entendiendo “real” como algo que existe y “verídico” como algo verdadero). Lo importante es ser la primera en compartir lo que acaba de suceder… o lo que creemos que sucedió, porque muchas veces se trata solo de especulaciones o interpretaciones, como en el caso de los famosos y desagradables ships. En algunos casos, incluso algo tan simple como revisar la ortografía de lo que se va a publicar parece irrelevante, lo importante es publicar “lo que sucedió”.

Por otro lado, también observamos cómo muchas fans —antiguas o recién llegadas— creen conocer profundamente a los chicos y, desde ahí, se sienten con el derecho de opinar, juzgar o afirmar cosas sobre ellos. En My Idol, la protagonista, una fan leal durante años, se enfrenta a una dura realidad al descubrir que no conocía al idol como creía, especialmente al comprender el impacto emocional de las experiencias que vivió siendo figura pública.

Estas situaciones son cada vez más comunes. El fandom crece… y con él, estos comportamientos.

Después de este recuento, queda claro que erradicar estas prácticas no es sencillo. Influyen muchos factores: la inmediatez, la necesidad de ser vistas, el deseo de reconocimiento y validación constante.

Entonces, la pregunta inevitable es:
¿Cuáles podrían ser nuestros propósitos como fandom para este 2026?

 

Amamos y admiramos a BTS por muchas razones, y por eso su regreso nos emociona tanto. En cada decisión que toman piensan en el bienestar de sus fans; ARMY es su motor, y ese motor los impulsa a superarse constantemente y a entregar siempre lo mejor, incluso cuando ellos mismos dicen que podrían hacer más.

Si no fuera así, ¿nos gustarían tanto? Entonces, ¿por qué no intentar parecernos un poco más a ellos? Que BTS sea nuestro motor, para ser mejores.

Tal vez 2026 no solo sea el año del regreso de BTS, sino también una oportunidad para regresar a lo esencial: al respeto, a la empatía y a la conciencia de que detrás del idol hay un ser humano. No podemos controlar el tamaño del fandom, pero sí la forma en que participamos en él.
Si admiramos su disciplina, su humildad y su humanidad, quizá el mejor propósito sea reflejar eso mismo en la manera en que los acompañamos. Porque apoyar también es cuidar, y amar también es saber poner límites.

Logro promocional del regreso de BTS a los escenarios

 

La Revista de Taehyung no posee ninguna de las fotos/videos compartidos en nuestro blog. No se pretende infringir los derechos de autor. 

 

Valoración: 5 estrellas
1 voto

Conoce a Mónica Sánchez

 

Si te gusta nuestro contenido, por favor apóyanos con un Ko-Fi para poder seguir haciéndolo.

Miembros de BTS

Añadir comentario

Comentarios

Rosa Haydeé J.
hace 2 días

Hola agradezco por la información sobre el artículo y si es muy lamentable por lo que pasan las personas famosas cuyo único fin es dar a conocer su talento a los fans y que se reconozca su trabajo, que a veces se nos olvida que detrás hay un ser humano común como nosotros con defectos y virtudes . De verdad espero que si hay personas así como lo mencionan se den la oportunidad de cambiar y ser mas empaticos hacia los artistas y que respeten su espacio o su privacidad, muchas gracias excelente artículo.